El coordinador del Partido Revolucionario Institucional en el Senado de la República, Manuel Añorve Baños, emplazó a los mandatarios de Tamaulipas y Sonora, Américo Villarreal y Alfonso Durazo, respectivamente, para que revelen de manera oficial si enfrentan acusaciones de las autoridades estadounidenses y qué tipo de visa utilizan para entrar a ese país.
Exigencias de transparencia
El legislador federal consideró insuficientes las aclaraciones previas de ambos gobernadores, señalando que no han especificado si poseen visas comunes o algún permiso especial vinculado a procesos investigativos en Estados Unidos. Añorve hizo referencia a reportajes del periódico Los Angeles Times, calificando los señalamientos como «una acusación muy grave en términos de los señalamientos que se hacen desde uno de los periódicos más influyentes de Estados Unidos».
Crítica a la opacidad informativa
El senador criticó que, una vez más, las noticias sobre posibles indagatorias contra figuras políticas mexicanas surgen por filtraciones mediáticas y no por canales oficiales, lo cual genera desconfianza y especulaciones. En este marco, exigió a Villarreal y Durazo que expliquen públicamente si existen imputaciones en su contra por parte del gobierno de Estados Unidos y bajo qué circunstancias viajan o se comunican con autoridades de esa nación.
“Deben aclarar qué tipo de visa tienen y sobre todo si están señalados como lo dicen las noticias del gobierno de Estados Unidos”, sostuvo.
Añadió que la presidenta Claudia Sheinbaum ha trasladado la responsabilidad de la respuesta a los propios gobernadores, por lo que insistió en que deben emitir una posición formal sustentada con datos verificables.
Implicaciones y dobles discursos
Respecto a la posibilidad de que exista colaboración con agencias estadounidenses, Añorve mencionó que esto podría indicar pesquisas sobre temas sensibles como desvíos fiscales o presuntas conexiones con actividades ilícitas. Sin embargo, recalcó que corresponde a los involucrados despejar las dudas y que sus comentarios no deben tomarse como un juicio anticipado.
El coordinador priista también señaló que, de confirmarse las versiones periodísticas, se evidenciaría una estrategia más amplia de Estados Unidos para investigar posibles lazos entre políticos mexicanos y el crimen organizado. Acusó al partido Morena de inconsistencia por pedir pruebas y rechazar señalamientos cuando afectan a aliados de la llamada Cuarta Transformación, mientras que en casos anteriores, como el de Genaro García Luna, avalaba acusaciones provenientes de las autoridades norteamericanas.
Finalmente, negó que las investigaciones realizadas por Estados Unidos deban verse siempre como injerencia política, argumentando que ese país actúa en defensa de su seguridad nacional ante los efectos del narcotráfico. También reprochó que el gobierno mexicano apele al discurso de la soberanía únicamente cuando las acusaciones alcanzan a funcionarios del oficialismo.