Plataforma sancionada permite apuestas sobre salida de Sheinbaum; expertos alertan por lavado y manipulación

Una plataforma digital internacional bajo sanciones en múltiples países ha generado preocupación al permitir apuestas sobre eventos políticos sensibles, incluida una especulación sobre una posible salida anticipada de la presidenta Claudia Sheinbaum en 2026. La herramienta, conocida como Polymarket, opera mediante tecnología blockchain y ha sido señalada por especialistas en ciberseguridad y regulación financiera por riesgos asociados a opacidad, lavado de dinero y manipulación de percepción pública.

Operación en la sombra de mercados no regulados

Polymarket se presenta como un «mercado de predicciones» donde los usuarios compran y venden «acciones» basadas en resultados binarios: sí o no. Estas apuestas, expresadas en criptomonedas estables como el USDC, reflejan la probabilidad que el mercado asigna a que un evento ocurra. Por ejemplo, si la acción de «sí» cotiza en 0.70 dólares, el consenso del mercado indica un 70% de posibilidad de que suceda.

A diferencia de las casas de apuestas tradicionales, donde una entidad fija las cuotas y asume el riesgo, Polymarket funciona como un mercado descentralizado donde los precios son definidos por la oferta y demanda de los participantes. El resultado de cada evento se verifica mediante «oráculos» basados en blockchain, que validan datos del mundo real y liquidan automáticamente los pagos. Este modelo, según la plataforma, la exime de ser considerada una casa de apuestas.

Sin embargo, expertos como Michel Levien, abogado especialista en anticorrupción, argumentan que se trata en realidad de derivados financieros sintéticos: «Toman eventos reales y es como si los metieran en una bolsita que parten en 100 pedazos y que luego llaman acciones. Eso se conoce como un derivado».

Sanciones internacionales y bloqueos regulatorios

La Commodity Futures Trading Commission (CFTC) de Estados Unidos sancionó a Polymarket en 2022 por ofrecer contratos de derivados sin autorización. Desde entonces, la plataforma ha sido bloqueada en más de 33 naciones, entre ellas Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Rusia, Venezuela y Cuba. Países como Portugal, Hungría, Ucrania y Rumanía han actuado con especial contundencia.

En Portugal, el Servicio de Regulación e Inspección del Juego (SRIJ) ordenó el bloqueo en enero de 2026 tras detectar más de cuatro millones de euros apostados horas antes del cierre de las elecciones presidenciales. El volumen total de apuestas superó los 120 millones de dólares, con movimientos bruscos que favorecieron al candidato António José Seguro. Rodrigo Álvarez, director de Inteligencia Estratégica en Ciberterrorismo y Amenazas Híbridas Digitales del CNT, advierte: «Estos mercados pueden influir en la percepción pública, instalando narrativas del tipo: ‘si el mercado ya sabe quién gana, entonces es inevitable’».

En Ucrania, la plataforma fue clasificada como juego de azar no autorizado, especialmente por permitir apuestas sobre el conflicto bélico. Rumanía la incluyó en su lista negra en noviembre de 2025 tras registrar más de 600 millones de dólares en apuestas durante procesos electorales. En Estados Unidos, Nevada presentó una demanda civil en enero de 2026 por ofrecer contratos deportivos sin licencia.

Riesgos de lavado y operaciones encubiertas

El uso del blockchain, aunque transparente en transacciones, permite ocultar la identidad de los usuarios. «El problema de esta tecnología es que es inmutable, pues se diseñó para ser irrastreable. La capacidad de mover un valor de un lugar a otro sin ser detectado es un riesgo gigantesco para lavar dinero», afirma Levien. Aunque las acciones no son generadas por los usuarios, el sistema puede convertirse en una caja negra donde no se conoce el origen ni el destino de los fondos.

Álvarez añade que estas plataformas generan «un vacío operativo serio» y pueden usarse para trasladar recursos bajo la apariencia de operaciones de predicción. «No es solo tecnología, se trata de gobernanza, integridad democrática y seguridad financiera transnacional», subraya.

México en la zona de riesgo regulatorio

En México, la Ley General de Juegos y Sorteos de 1947 exige autorización de la Secretaría de Gobernación para operar apuestas. Aunque la Ley Fintech y la normativa contra el lavado de dinero regulan ciertos activos virtuales, no existe un marco específico para mercados de predicción basados en blockchain.

El 19 de enero, la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre una apuesta en Polymarket que planteaba su salida entre enero y junio de 2026. «De todas maneras, vamos a ver si está regulado», respondió. La operación registra transacciones acumuladas por 113 mil 866 dólares. Ambos expertos coinciden en que, sin regulación clara, estas plataformas pueden convertirse en instrumentos de manipulación social y transferencia encubierta de recursos con impacto transfronterizo.

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