El Partido Acción Nacional en Tamaulipas se encuentra en la fase final para elegir a su nueva dirigencia estatal, un proceso marcado por la tensión entre dos planillas y la necesidad de una renovación profunda tras perder el gobierno estatal en 2022. Las candidatas Gloria Garza y Omeheira López, ambas exmagistradas, coinciden en la urgencia de reconstruir el partido, que opera sin el respaldo de la administración pública desde hace dos años.
Un proceso postergado y tenso
La elección, convocada para dentro de quince días, se desarrolla en un clima de acusaciones cruzadas. El proceso debió iniciarse hacia noviembre de 2025, pero fue retrasado por el entonces dirigente estatal, Luis René Cantú, quien se negó a emitir la convocatoria hasta que el Comité Ejecutivo Nacional intervino para destrabar la situación. Esta votación será la primera en la historia reciente del PAN en Tamaulipas que se realiza mediante voto directo de toda la militancia, un cambio estatutario a nivel nacional.
Las fórmulas en contienda
Tras la revisión de la Comisión Electoral del Proceso, se ratificaron dos planillas. Una es encabezada por Omeheira López Reyna para la presidencia, con Francisco Javier Garza de Coss como aspirante a secretario general. La otra lleva a Gloria Garza Jiménez como candidata a presidenta, acompañada por César Augusto Verástegui Ostos, conocido como «El Truko», para la secretaría general. Ambos equipos cuentan con integrantes que tienen experiencia en cargos de gobierno y representación popular.
Diagnóstico y propuestas
Omeheira López ofreció una visión crítica del estado del partido, al que describió en un estado de inoperancia y silencio.
«Venimos a rescatar el partido de la inoperancia, de haber caído en la tranquilidad y la comodidad de haber dejado de ser una oposición», afirmó.
Sostuvo que la militancia se siente abandonada y que existe temor a represalias políticas. Uno de los puntos centrales de su campaña es una impugnación presentada contra la planilla de su contrincante, Gloria Garza, argumentando cuestiones de ética y congruencia al señalar la inclusión de un perfil con supuestos vínculos con la delincuencia organizada y el huachicol.
López vinculó esta postura con la crítica que el PAN hace a nivel nacional hacia otras fuerzas políticas por presuntos nexos con el robo de combustible, subrayando que el partido perdería autoridad moral si tolera situaciones similares en su interior. Además, planteó retomar la profesionalización de los cuadros mediante exámenes sobre temas constitucionales e historia del partido.
El objetivo de fondo: las elecciones de 2027
Aunque el cargo en disputa corresponde a un periodo de un año, López señaló que el objetivo central de quien asuma la dirigencia será preparar las candidaturas para la contienda electoral de 2027. Para ella, el verdadero desafío del partido está en el exterior:
«Dentro de la institución, el enemigo no está dentro, el enemigo está fuera y es al que tenemos que combatir».
Respecto a las divisiones internas, las catalogó como parte de la pluralidad natural de cualquier organización política y destacó que este proceso representa una oportunidad para que las mujeres del panismo accedan a posiciones de decisión.
La dirigencia saliente, encabezada por Luis René Cantú, completó su periodo estatutario en un contexto de prórroga, una situación que según los estatutos nacionales puede derivar en la intervención del Comité Ejecutivo Nacional. La estructura partidista ha operado desde 2022 sin los recursos y el respaldo administrativo que otorgaba el control del gobierno estatal, un deterioro organizativo que ambas candidatas buscan revertir desde distintos enfoques.