El presidente del comité estatal del PRI en Sinaloa, César Gerardo, emplazó al gobierno federal a ejecutar un plan de seguridad efectivo y a intervenir de manera decidida en el estado. Gerardo sostuvo que la gravedad de la crisis ha superado el ámbito local y que se requiere una coordinación genuina para recuperar la paz en la entidad.
Señalamientos de complicidad y negligencia
El líder opositor atribuyó la situación actual a fallas, omisiones y posibles conexiones ilícitas dentro de las autoridades en funciones. Manifestó que resulta inadmisible que la ciudadanía soporte las consecuencias de las presuntas complicidades de quienes ejercen el poder.
Gerardo también se refirió a la situación jurídica del mandatario estatal Rubén Rocha Moya, quien se encuentra separado temporalmente de su cargo. Calificó esta licencia como una «salida política» que no atiende el problema de raíz.
«Negarse a abrir la puerta al desafuero en un contexto como este no es prudencia política, es complicidad», declaró Gerardo.
Postura del PRI frente al fuero y las investigaciones
Desde la perspectiva del partido tricolor, preservar el fuero constitucional del gobernador representa una protección inaceptable, especialmente ante las acusaciones de organismos internacionales dirigidas a la administración de Sinaloa. Gerardo reiteró que el PRI mantiene una posición definida frente a lo que percibe como una ausencia de transparencia y un amparo a los funcionarios señalados.
En sus declaraciones finales, el dirigente estatal advirtió que, si bien el cambio provisional en el gobierno es un trámite legal, la oposición vigilará de cerca la dirección que tome Sinaloa a partir de este momento. Exigió que las indagatorias se lleven a cabo con toda consecuencia y que el gobierno federal asuma con responsabilidad su papel ante la incertidumbre que envuelve al estado.