El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum atraviesa una crisis de autoridad y desunión interna mientras enfrenta presiones judiciales desde Estados Unidos y un panorama electoral complicado, según un análisis publicado este martes.
Fracturas en la coalición y el partido
La relación con sus aliados de coalición, el PT y el PVEM, sufrió un punto de quiebre luego de que se les amenazara con excluirlos de una iniciativa de reforma constitucional elaborada por Pablo Gómez. Este episodio dejó al descubierto, según el análisis, el desprecio de la mandataria hacia estos partidos, que son indispensables para lograr mayorías legislativas.
Dentro de Morena también se evidencian divisiones. La selección de candidatos a gubernaturas se anticipa problemática, con gobernadores intentando imponer a sus preferidos. Iniciativas legislativas fundamentales no fueron consultadas con morenistas representativos, y el rechazo del diputado Alfonso Ramírez Cuéllar a la reelección de magistrados electorales, sumado a la abstención de 22 legisladores, muestra diferencias sustanciales en la agenda política.
Estrategia de confrontación y clima de persecución
Frente a las dificultades, el régimen opta por perseguir a sus adversarios y fustigar a los medios independientes, a quienes califica como traidores a la patria. Incluso el senador Inzunza, acusado por un gran jurado estadounidense de narcotráfico, se presenta como víctima de una campaña mediática de derecha.
La presidenta ha instruido a su consejera jurídica para abrir un espacio vespertino donde el derecho de réplica sería apropiado por el Estado. Paralelamente, señala que México está amenazado por la ultraderecha y no por la impunidad de funcionarios sospechosos de colusión con el crimen organizado para exportar fentanilo.
Escenario económico y electoral adverso
Mientras el gobierno presume buenos resultados, los datos duros confirman un escenario negativo, con creciente descontento popular por la mala economía, la inseguridad, la extorsión y la corrupción. El obradorismo, desfondado, anticipa dificultades en el frente electoral, lo que podría comenzar a verse en los comisiones de Coahuila del próximo domingo.
Las elecciones de 2027 no serán fáciles para nadie. La exasperación de la presidenta y su confrontación con Estados Unidos, que anticipa una acción punitiva de grandes proporciones, añaden más incertidumbre a una agenda judicial complicada e incierta impuesta desde el norte.
Advertencia sobre un posible colapso
El análisis concluye con una advertencia: aunque muchos creen que un colapso del régimen abriría un cambio para bien, se equivocan si piensan que el vecino del norte hará el trabajo político o judicial que sólo corresponde a los mexicanos. Nadie debería regocijarse por la tormenta que se avecina.