La solemne celebración del Corpus Christi congregó a una gran cantidad de devotos el domingo en la capital de Misiones, en un evento que tuvo como centro el Anfiteatro Manuel Antonio Ramírez y culminó con una procesión hasta la Catedral San José. La misa central, presidida por el obispo Juan Rubén Martínez, contó con la presencia de numerosas delegaciones parroquiales y de instituciones educativas católicas.
Participación parroquial y mensaje social
Desde horas de la tarde, representantes de las diferentes parroquias de la Diócesis de Posadas comenzaron a llegar al lugar, portando colores específicos que aportaron un carácter distintivo a la celebración, cuyo lema fue “Pan de vida, sangre bendita eres Tú”. El intendente local, Leonardo Stelatto, y otras autoridades provinciales también estuvieron presentes durante el acto religioso.
En sus declaraciones, el obispo Martínez hizo referencia al contexto socioeconómico actual, señalando que «estamos en un presente que quiere impulsarnos al individualismo y lamentablemente con fisuras que van pronunciándose y haciéndonos mal. Entonces con esto queremos hacer el bien, sabiendo que la eucaristía es dar la vida, es solidaridad, es justicia social, es amor y en especial para con el que menos tiene, el desamparado».
Significado de la festividad
Fieles consultados destacaron la importancia de la fecha. Romina López, del grupo de catequesis de una parroquia, explicó: «Corpus Christi es muy relevante para todos los católicos porque es el día en que recordamos la institución de la Eucaristía, que la historia nos dice que se llevó a cabo el Jueves Santo, cuando fue la Última Cena y Jesús convirtió el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre. Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho».
El padre Ángel Rojas, párroco de San Cayetano, añadió que la celebración «representa para la iglesia lo más importante porque es el mismo Jesús, que de modo sacramental, a través de las de las formas del pan y del vino se hace presente en cuerpo y sangre para acompañar el caminar del pueblo».
Procesión y reflexiones comunitarias
Tras la misa, una multitudinaria procesión encabezada por el obispo llevando el Santísimo Sacramento recorrió las calles de la ciudad. Algunos participantes vincularon la fe con la situación social del momento. Juana Martínez, de la parroquia Cristo Rey, expresó: «Hay barrios con familias muy complicadas, sin trabajo ni ingresos. Hay gente que hoy no tiene para comer y no podemos mirar para otro lado».
La Diócesis, debido a su extensión territorial y al crecimiento demográfico, también organizó actividades previas en el municipio de Garupá, donde varias parroquias realizaron por primera vez una celebración unificada a nivel municipal.