Alejandro Moreno, presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional, censuró al partido oficialista Morena por haber impugnado los resultados de la elección local en Coahuila, donde el PRI se alzó con la totalidad de las diputaciones de mayoría relativa y una de representación proporcional.
Moreno manifestó que la acción de Morena de pedir la anulación de los comicios para renovar la legislatura de ese estado evidencia su falta de capacidad para aceptar la decisión de los votantes cuando no les es favorable. El dirigente priista destacó que su partido aventajó en 30 puntos porcentuales a Morena, sumando cerca de 700 mil sufragios de diferencia.
Victoria limpia y voluntad popular
El instituto político calificó su victoria en la entidad norteña como
“limpia, legítima e inobjetable”
, señalando que no deja espacio para cuestionamientos sobre la intención del electorado. Moreno expresó inquietud porque el partido en el poder no admita su derrota, desprestigie a los organismos electorales y genere incertidumbre sobre un proceso legal.
En este sentido, se preguntó qué se puede anticipar para los comicios de 2027 y los de 2030 si ahora no reconocen una pérdida con una brecha tan amplia.
Convocatoria a un frente común
Ante este escenario, el líder del PRI hizo un llamado enfático a la conformación de una amplia coalición opositora a nivel nacional y a lograr una alta participación ciudadana en las próximas contiendas electorales.
Asimismo, el partido manifestó su respaldo al gobierno del gobernador Manolo Jiménez, afirmando que ha demostrado resultados, así como garantías en materia de seguridad y desarrollo. Este apoyo se enmarca en el contexto de una solicitud de juicio político presentada ante la Cámara de Diputados por el legislador federal del Partido del Trabajo, Ricardo Mejía Berdeja.
Mejía Berdeja acusó al PRI de haber adquirido aproximadamente 450 mil votos a un precio de 600 pesos cada uno, por lo que exigió una investigación por un presunto lavado de dinero por 270 millones de pesos.