La Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) reportó que en junio continuaron incrementándose los montos necesarios para no caer en la indigencia o la pobreza. Un adulto equivalente requirió 544 mil 329 pesos para superar la línea de pobreza, mientras que una familia tipo necesitó más de 1.6 millones de pesos.
El informe mensual de la UNR detalló que la Canasta Básica Alimentaria, que marca el umbral de indigencia, se ubicó en 201 mil 383 pesos para un adulto equivalente, lo que representó un aumento del 0.8% respecto a mayo. Por su parte, la Canasta Básica Total, que define la línea de pobreza, subió un 1.2% y alcanzó los 544 mil 329 pesos.
Impacto diferenciado por tipo de hogar
Para una familia compuesta por dos adultos y dos niños con vivienda propia, la canasta de pobreza ascendió a 1 millón 613 mil 834 pesos. En contraste, un hogar monoparental encabezado por una mujer con dos hijos y sin vivienda propia necesitó 1 millón 316 mil 559 pesos, lo que evidencia cómo los costos de vivienda y las necesidades de los menores agravan la situación.
Alimentos que más presionan
El alza de la canasta alimentaria fue impulsada principalmente por las verduras y hortalizas, con un incremento del 24.6%; las frutas, que subieron 4.7%; y el pan, con un alza del 3.9%. En sentido contrario, las bebidas y jugos bajaron un 6.3% y las carnes un 2.9%.
En términos interanuales, la Canasta Básica Alimentaria acumuló un aumento del 36.3%, mientras que la Canasta Básica Total creció aún más debido al mayor encarecimiento de servicios, transporte y otros bienes no alimentarios.
Contexto de largo plazo
La Usina de Datos destacó que desde finales de 2023 se registró un fuerte salto en el costo de ambas canastas, duplicando los valores observados dos años atrás. Aunque las variaciones mensuales actuales son menores a las del pico inflacionario, la universidad advirtió que los hogares rosarinos siguen enfrentando un costo de vida históricamente alto. “Aun en un contexto de desaceleración de los incrementos mensuales, los hogares continúan necesitando ingresos cada vez más altos para no caer por debajo de las líneas de indigencia y pobreza”, concluye el informe.