El secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Baruch Bolaños, sostuvo una reunión con el grupo parlamentario de Morena para avanzar en la discusión de la reforma constitucional que establece la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales. La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, contaría con un amplio respaldo entre sectores sindicales y empresariales, según informó el funcionario tras el encuentro.
Implementación progresiva respaldada por consenso
Bolaños detalló que, tras extensas deliberaciones con representantes de trabajadores y empleadores, se acordó que la transición sea gradual durante un periodo de cinco años, en línea con lo establecido en el Convenio 116 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Esta medida busca evitar impactos negativos en la productividad y en los empleos, alineándose a las recomendaciones internacionales.
Respecto a las exigencias de partidos opositores como MC, PAN y PRI, que piden que los dos días de descanso semanales entren en vigor de inmediato, el titular de la STPS señaló que la reforma busca equilibrio y no afectar desproporcionadamente a ciertos sectores económicos.
Defensa de la propuesta desde Morena
El coordinador del grupo parlamentario de Morena en el Senado, Ignacio Mier, aseguró que los argumentos en contra carecen de sustento y que la iniciativa representa un avance histórico. «Creo que no la conocen, pero ahora que se inicia la ruta de discusión deberán encontrarle la ventaja y la bondad que tiene», afirmó.
Resaltó que, desde hace más de cien años, no se reducía la jornada laboral en México, por lo que esta modificación constitucional es un paso trascendental. Explicó que más de 23 millones de trabajadores están afiliados al IMSS, de los cuales la mitad ya labora 40 horas a la semana, mientras que 13.5 millones se beneficiarían directamente con la reforma.
Flexibilidad ante la diversidad productiva
Mier subrayó la heterogeneidad del aparato productivo mexicano al ejemplificar con tiendas departamentales en temporada alta, servicios turísticos o empleados en plataformas marítimas, donde las condiciones laborales varían significativamente. Por ello, consideró necesario un enfoque flexible y escalonado.
«No es lo mismo una tienda departamental que tiene temporadas altas de ventas en la temporada navideña, en estos días que se celebran o un trabajador en una plataforma marítima o un prestador de servicios turísticos», indicó.
Reiteró que el objetivo es preservar los derechos laborales, evitar retrocesos y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, sin afectar la estabilidad económica del país. La intención es aprobar la reforma en comisiones el próximo martes, turnarla inmediatamente a la mesa directiva y, de ser posible, votarla en el pleno al día siguiente.
Enfoque constitucional y derechos laborales
Bolaños enfatizó que lo más importante es que, desde el ámbito constitucional, ya se reconoce la jornada de 40 horas como el estándar, equivalente a ocho horas diarias. «¿Qué es lo que queremos? Que haya también cierta flexibilidad a favor de los trabajadores, que sean las personas trabajadoras las que definan en acuerdo, por supuesto, con los empleadores, cómo va a ser su jornada de trabajo», expresó.
«Insistió en que la iniciativa presidencial tiene un amplio respaldo y sabemos también que van a constatarse los beneficios muy prontamente de esta reducción de trabajo en donde lo que estamos haciendo es devolverles a los trabajadores este tiempo para que ellos hagan lo que más les convenga con el mismo».