La presidenta Claudia Sheinbaum intentó construir un frente común para defender a los mexicanos en Estados Unidos ante el endurecimiento migratorio de Donald Trump y las muertes de connacionales bajo custodia del ICE, pero el llamado derivó en una nueva muestra de la fractura entre el oficialismo y la oposición. La Comisión Permanente condenó los actos represivos de la agencia estadounidense en contra de 17 mexicanos fallecidos en operativos o centros de detención, y los legisladores guardaron un minuto de silencio en su memoria. Sin embargo, la propuesta presidencial de unidad nacional chocó con la resistencia de las principales fuerzas opositoras, que respaldaron la causa migrante pero no al gobierno de Morena.
Respuesta dividida de la oposición
Movimiento Ciudadano expresó su apoyo a la defensa de los migrantes y al fortalecimiento de las acciones diplomáticas, aunque mantuvo distancia del discurso político de Morena. El PAN manifestó solidaridad con los connacionales, pero cuestionó que el Ejecutivo solicitara unidad tras meses de confrontación política y criticó la falta de diálogo previo para construir una posición común. La respuesta más dura provino del PRI: su dirigente nacional, Alejandro Moreno, calificó la convocatoria presidencial como una “manzana envenenada”, argumentando que Morena pretendía convertir la crisis migratoria en una herramienta de confrontación política. En la Comisión Permanente, la senadora priista Carolina Viggiano fustigó el llamado: “Hoy nos llaman a una unidad nacional después de que todos los días nos agreden, nos descalifican, nos persiguen”.
Postura del oficialismo
Desde el oficialismo, la negativa de PRI y las críticas del PAN fueron interpretadas como una muestra de falta de compromiso con los mexicanos en el extranjero. Dirigentes y legisladores de Morena acusaron a la oposición de privilegiar la disputa política sobre la defensa de los connacionales. “La protección de nuestros connacionales no admite diferencias partidistas; es una causa nacional que debe unirnos por encima de cualquier interés político”, dijo a El Debate la diputada Dolores Padierna, vicepresidenta de la Mesa Directiva de San Lázaro. La dirigente de Morena, Ariadna Montiel, calificó como “muy mezquino” el rechazo al llamado a la unidad por parte de los dirigentes de oposición y señaló: “La oposición se refleja como es, lo que es. Llamarlos a la unidad nacional en torno a la defensa de nuestros connacionales es algo que va más allá de las posturas ideológicas de los partidos políticos”.
Análisis de expertos
El analista Mauricio Alfaro, de Integralia Consultores, señaló que la labor natural de la oposición política es hacer críticas al gobierno y hallar áreas de oportunidad donde creen que lo está haciendo mal. Sostuvo que la presidenta Sheinbaum y el gobierno federal no han sido consistentes en diferenciar cuándo un problema puede afectar al Estado mexicano en su conjunto, y cuándo puede afectar los intereses del partido en el poder. Alfaro agregó: “Creo que el PAN y el PRI se equivocan al condicionar su respaldo a una causa legítima por sus diferencias con la presidenta, porque más allá de partidos y colores, al final lo que está en juego es la vida de mexicanos que están en el exterior. Pero creo que también el gobierno se equivoca y piensa que la unidad nacional puede decretarse unilateralmente desde el Palacio Nacional”. El experto recordó que desde 2018, el expresidente López Obrador no tenía ningún incentivo ni ninguna intención de sentarse a negociar, hablar con los partidos, construir diálogos o una agenda legislativa en común.