El Grupo Parlamentario del PAN en el Senado anunció que exigirá una implementación transparente y con reglas precisas de la reforma laboral orientada a establecer una jornada semanal de 40 horas, asegurando que esta incluya cinco días de trabajo y dos de descanso, con el fin de que el beneficio llegue de manera real a los trabajadores del país.
Rechazo a esquemas que prolongan la jornada
Legisladores de Acción Nacional criticaron que la propuesta actual mantenga modalidades de seis días laborales por uno de descanso, lo que, a su juicio, contradice el objetivo fundamental de la iniciativa. Además, alertaron sobre la ampliación del tope de horas extraordinarias de nueve a doce por semana, lo cual calificaron como una
simulación que desvirtúa el propósito central de la reforma
.
El PAN advirtió que incrementar el límite de horas extras va en contra del fin de reducir la sobrecarga laboral, pues podría afectar negativamente la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas empleadas, al permitir jornadas extenuantes bajo una apariencia de reducción horaria.
Transición justa y apoyos para pymes
Los senadores panistas propusieron que se incluyan mecanismos de apoyo fiscal y financiero dirigidos a micro, pequeñas y medianas empresas, para facilitar una transición ordenada hacia la nueva jornada sin poner en riesgo la estabilidad del empleo. Subrayaron que, sin estos ajustes, la reforma podría impactar gravemente la viabilidad de miles de negocios y generar consecuencias adversas en la economía nacional.
El grupo parlamentario insistió en que el dictamen que se discutirá en comisiones del Senado debe establecer lineamientos claros que limiten el uso de horas extraordinarias y eviten estructuras que, en la práctica, mantengan jornadas prolongadas.
México entre los más laboriosos del mundo
El PAN recordó que México sigue siendo uno de los países con mayor carga horaria anual en la OCDE, superando las 2,100 horas trabajadas cada año, una cifra que contrasta con naciones como Francia, Alemania, Italia y España, donde la jornada efectiva ronda entre 34 y 36 horas semanales.
Estos datos, señalaron, evidencian una tendencia global hacia modelos que promueven el equilibrio entre vida personal y laboral sin afectar la productividad. El partido reiteró su compromiso con una reforma que impulse una cultura de trabajo digno, alinee a México con estándares internacionales y fortalezca el tejido social y familiar, tal como lo promueve la Organización Internacional del Trabajo.