El diputado local de Morena, Juan Carlos Barragán Vélez, reportó haber sido asaltado con armas de fuego en una gasolinera ubicada a la salida de Zihuatanejo, Guerrero. El hecho, que involucró también a su familia, derivó en el despojo de su automóvil y todas sus pertenencias, incluyendo teléfonos móviles.
Aunque no se registraron heridas físicas entre los miembros de su familia, el político michoacano detalló que el episodio generó un profundo impacto emocional debido a la amenaza directa con armas de fuego y al peligro inminente que enfrentaron. El relato lo compartió mediante un mensaje en redes sociales.
Impacto psicológico y llamado a no normalizar la inseguridad
«Gracias a Dios, estamos bien físicamente, y eso es lo único que realmente importa»
Con estas palabras, el legislador reconoció la carga emocional que deja un episodio de violencia como este, enfatizando que el miedo perdura mucho tiempo después de que cesa la amenaza inmediata. Aclaró que su testimonio no surge del enojo, sino como un acto de catarsis y una advertencia social.
Barragán Vélez destacó que cada asalto no solo implica la pérdida material, sino que afecta profundamente a familias completas, especialmente a niñas y niños que cargan con el trauma del evento.
Confianza en las autoridades y agradecimiento por el apoyo recibido
El diputado expresó su confianza en que las instituciones competentes actuarán para fortalecer la seguridad en la zona turística de Zihuatanejo y en todo el país. Asimismo, externó su gratitud por las manifestaciones de apoyo, solidaridad y empatía que recibió tras hacer público el incidente.