Un diagnóstico interno entregado a la presidenta Claudia Sheinbaum advierte que si las elecciones para gobernador fueran ahora, Morena perdería cinco estados y enfrentaría una rebelión de sus aliados, lo que amenaza su mayoría calificada en el Congreso. El informe, conocido la semana pasada, identifica la gestión deficiente de varios gobernadores, la falta de liderazgo en Palacio Nacional y fracturas en la coalición oficialista como los principales riesgos para los comicios del próximo año, cruciales para el proyecto del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Estados en riesgo y rebelión aliada
El reporte señala a Campeche, Michoacán y San Luis Potosí como las entidades de mayor preocupación. En Campeche, la gestión de Layda Sansores habría abierto la puerta para que una alianza entre Movimiento Ciudadano y el PAN arrebate el poder a Morena. En Michoacán, la mala evaluación del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla hace prever una victoria de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, viuda del asesinado edil Carlos Manzo, sin importar el candidato que postule el partido en el poder.
En San Luis Potosí, el conflicto se centra en el gobernador aliado Ricardo Gallardo, del Partido Verde, quien es intransigente para aceptar una candidatura sucesora que no sea su esposa, la senadora Ruth González. Gallardo ha dicho, en privado y en público, estar dispuesto a romper con Morena para las elecciones del próximo año, confiado en ganar con holgura según los estudios de opinión.
Fractura de la coalición y poder interno
La postura de Gallardo ha fortalecido una corriente dentro del Partido Verde que plantea contender sin Morena, especialmente en Quintana Roo, donde creen poder ganar sin su apoyo. Tanto el Verde como el PT han comenzado a hablar de una fractura institucional de la coalición gobernante, conversaciones que fueron puestas en conocimiento de la presidenta. Una ruptura cancelaría automáticamente la mayoría calificada en el Congreso.
El diagnóstico no anticipa que Morena pueda arrebatar al PAN las gubernaturas de Querétaro y Aguascalientes, aunque sí prevé un escenario en Nuevo León donde el gobernador Samuel García impondría a su esposa, Mariana Rodríguez, como sucesora. Esto llevó a Sheinbaum a ordenar reclutar al senador Luis Donaldo Colosio como candidato de emergencia, aunque se desconoce si ha habido acercamientos formales.
Conflictos internos y proyección de poder
Chihuahua, que también renovará gubernatura el próximo año y está en poder del PAN, no aparece en el informe, lo que sugiere que Morena da por hecho conservarla. Sin embargo, en ese estado y en Guerrero se enfrentan variables internas problemáticas. En Chihuahua, la posición de la senadora Andrea Chávez se ha fortalecido con nuevas alianzas de personas cercanas a la presidenta con el senador Adán Augusto López, pese a la animadversión de Sheinbaum y los intentos de la dirigente de Morena, Luisa María Alcalde, por descarrilarla.
Sheinbaum responsabiliza directamente al senador López y al coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, de los fracasos en lograr sus reformas legislativas. En reuniones privadas ha acusado a Monreal de aliarse con la oposición para propinarle una derrota que considera personal, política e histórica.
Nepotismo y consecuencias políticas
La presidenta ha dado instrucciones de cancelar todas las posibilidades políticas de la familia Monreal, con mención directa al senador Saúl Monreal, quien, contra la regla que impide el nepotismo en las candidaturas de Morena, ha mostrado su decisión de contender por la gubernatura de Zacatecas con el PT o el Verde. Tampoco parece dispuesto al sacrificio el senador Félix Salgado Macedonio, quien dejaría entrever que peleará por suceder a su hija en Guerrero.
Las posibles derrotas en las gubernaturas podrían desencadenar un efecto dominó que otorgue victorias a la oposición y a los rebeldes de la coalición, acabando con la mayoría calificada en el Congreso. Este escenario, planteado a la presidenta, representaría un duro golpe contra el régimen y el probable principio del fin de su poder, minado por su propia descomposición interna a solo 12 años de haberlo conquistado.