El municipio de Fisterra, en Galicia, rendirá homenaje a Ramón Marcote, un emigrante que se convirtió en bibliotecario en Cuba y fue un activista clave de la cultura gallega y de la teoría sobre el origen gallego de Cristóbal Colón. El próximo 30 de mayo, será nombrado hijo predilecto a título póstumo y se colocará una placa en su casa natal.
Reconocimiento a una vida de superación
Marcote partió de Fisterra siendo un joven analfabeto hacia Cuba, donde aprendió a leer y escribir en escuelas nocturnas para gallegos. Con el tiempo, llegó a ser el bibliotecario del Centro Gallego de La Habana, cargo que mantuvo hasta su muerte y desde el cual ejerció una gran influencia cultural.
Impulsor de símbolos y teoría histórica
Eduardo Esteban Meruéndano, presidente de la Asociación Colón Galego, destacó su labor como impulsor de la creación de la bandera y el himno gallegos. «Fue un impulsor de la creación de la bandera y del himno; de hecho, el Himno Gallego se estrenó por primera vez en La Habana, promovido por él», recuerda. Su pasión más conocida fue la defensa de la teoría que sostiene que Cristóbal Colón era gallego. Para difundir esta idea, fundó y presidió comités «Pro Colón Español» en Cuba, Bolivia, Paraguay y Argentina, logrando incluso llevar el mensaje a la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929.
Legado literario y educativo
El reconocimiento oficial coincidirá con la presentación de una edición conmemorativa de su «Historia de Galicia», obra escrita originalmente para niños gallegos de la época. Marcote, que también fue patrono de centros escolares en su parroquia, detectaba una «deficiencia cultural» por falta de escuelas y buscó dejar un legado narrativo del pasado de su tierra, incluyendo la tesis del Colón gallego. La reedición forma parte de un movimiento cultural en Fisterra que busca rescatar figuras históricas de la comarca.
Además de su labor histórica, Marcote fue un pensador del concepto de patria. Una de sus obras defendía la identidad española en un contexto de distanciamiento con las repúblicas latinoamericanas. Curiosamente, el título de aquella obra ha resonado en tiempos recientes, ya que el escritor Arturo Pérez-Reverte utilizó un lema similar para su III Ciclo de Letras en Sevilla.
Con este homenaje, Fisterra no solo honra a un intelectual, sino a un hombre que, desde la distancia, trabajó incansablemente para que su tierra tuviera escuela, historia y una voz propia en el mundo.