El estado de Chihuahua se ha transformado en un escenario central de la polarización entre Morena y el PAN, con una reciente movilización del 16 de marzo que inicia una serie de maniobras políticas cuyo impacto se proyectará desde lo local hacia lo nacional e internacional en los próximos doce meses.
Coyunturas previas de confrontación
Bajo la llamada Cuarta Transformación, se han registrado tres momentos clave de choque entre Morena y el partido opositor en la entidad. El primero fue el conflicto por el agua en 2020, donde el manejo político del gobierno federal tuvo costos negativos que, según el análisis, influyeron en el triunfo panista en las elecciones para la gubernatura de 2021.
El segundo episodio ocurrió en agosto de 2023, cuando la gobernadora María Eugenia Campos se negó a distribuir los Libros de Texto Gratuitos, lo que generó movilizaciones magisteriales y un desgaste político para su administración.
El momento actual y las narrativas en pugna
La tercera coyuntura se desarrolla ahora, marcada por la acusación de traición a la patria contra la mandataria panista y por señalamientos de colusión entre el gobierno morenista de Sinaloa, encabezado por Rubén Rocha Moya, y el crimen organizado.
La marcha del sábado pasado representa el inicio de una confrontación entre dos narrativas polarizadas. Por un lado, la que busca responsabilizar a Campos por un supuesto pacto con agencias extranjeras como la CIA. Por el otro, la que exige acciones en contra de Rocha Moya y otros morenistas por sus vínculos con el narcotráfico.
Proyección electoral y escenarios futuros
Estos enfrentamientos tienen un claro trasfondo electoral. Los dos primeros precedieron e influyeron en los comicios de 2021 y 2024, respectivamente. Se anticipa que las tensiones actuales incidirán en los resultados de las elecciones de 2027.
El análisis sugiere que la narrativa contra la gobernadora de Chihuahua podría perder fuerza debido a limitaciones jurídicas y políticas, como la mayoría legislativa del PAN en el congreso local que impediría un desafuero.
En cambio, la narrativa que apunta a figuras de Morena, incluyendo a Rocha Moya, podría tener mayor potencia y alcance, extendiéndose hacia otros nombres cercanos al expresidente Andrés Manuel López Obrador y a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Contexto internacional y bilateral
El escenario se complica por la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Se señala que la agenda del expresidente Donald Trump incluye una lista de morenistas acusados de conexiones con el crimen organizado, lo que podría administrarse estratégicamente en los meses venideros.
Los beneficiarios directos de estos ataques desde el exterior serían los grupos opositores en México, que acumularían fuerza de manera discreta.
Para comprender la coyuntura, se requiere una perspectiva que trascienda lo local y considere variables como la defensa de la soberanía, la lucha contra el narcotráfico, la superposición de esferas políticas y criminales, y la propia dinámica electoral en Estados Unidos.
El gobierno de Sheinbaum enfrenta una encrucijada que podría precipitar su desgaste, y una narrativa centrada únicamente en acusar a una gobernadora de traición podría volverse difícil de sostener a medida que se acerquen los procesos electorales.