Pierre Chacra, tras una formación en restaurantes de alto volumen en Estados Unidos y una experiencia de trabajo junto al chef Anthony Bourdain, inauguró Burger Joint en Buenos Aires en 2013, apostando por un concepto de hamburguesa artesanal con productos frescos y preparación propia.
Trayectoria y aprendizaje en el extranjero
Su incursión en la gastronomía comenzó de forma lateral en Washington D.C., combinando labores de DJ en un restaurante con trabajo en la cocina. Esta experiencia inicial lo llevó a desempeñarse en diversos puestos, desde la cocina hasta la gerencia, en establecimientos que atendían a una clientela exigente y de alto volumen.
Posteriormente, trabajó en Nueva York, donde profundizó en protocolos de servicio y en la creación de experiencias culinarias completas. De su etapa junto a Bourdain, Chacra destaca el aprendizaje sobre «comida honesta» y una relación directa con los productos.
El nacimiento de Burger Joint
Al regresar a Argentina en 2012, su idea original de abrir una brasserie francesa mutó hacia el proyecto de una hamburguesería de autor, en un momento donde este producto no tenía un lugar destacado en la oferta local. El desarrollo de la receta comenzó de manera artesanal en una pequeña kitchenette, probando mezclas de carne y convocando a amigos y transeúntes para degustar prototipos.
La primera hamburguesa que ofreció al abrir en febrero de 2013 fue la clásica, con queso, tomate, lechuga, cebolla y mayonesa. Su fórmula se basa en una mezcla de carne que prioriza el bife de chorizo y la paleta, condimentada con 11 especias, y se cocina a la parrilla.
Evolución del concepto y filosofía
Rápidamente se sumaron otras opciones al menú, como la «Mexican» con jalapeños y guacamole, y la innovadora «Blue» con portobellos y queso azul, que en su momento representó una propuesta novedosa. Un cambio fundamental ocurrió cuando comenzaron a producir su propio pan sin conservantes, considerándolo un elemento crucial para la integridad del producto.
Las papas fritas se elaboran con una técnica de doble cocción aprendida de Bourdain, un proceso que requiere más espacio y mano de obra que las opciones industriales. Chacra define su propuesta como «good food fast», priorizando la calidad y la experiencia completa por sobre la simple velocidad.
Éxito y panorama actual
El local alcanzó una gran popularidad, con filas que daban la vuelta a la manzana y ventas que llegaron a picos de 1300 hamburguesas diarias en su época dorada, entre 2014 y 2017. Chacra atribuye parte del éxito al trabajo en equipo con su hermano Alex, quien se encargó del servicio y la relación con los clientes.
Actualmente, el menú incluye 10 opciones, siendo las más pedidas la Blue, la American y la clásica. Chacra observa que el gusto del público ha evolucionado, aceptando ahora puntos de cocción más jugosos. Un combo en el local tiene un precio entre los $20.000 y $22.000.