PRI mexiquense enfrenta crisis terminal con fuga masiva de liderazgos y solo cinco municipios

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México atraviesa una crisis terminal, habiendo perdido casi toda su fuerza territorial y sufrido una fuga masiva de sus cuadros hacia otras fuerzas políticas como Morena y el Partido Verde. Atrás quedó la época en la que la entidad era un bastión priista, con el control total de los municipios en 1990.

Pérdida catastrófica de municipios

En 2021, el partido ya solo conservaba 47 presidencias municipales, 22 de ellas en solitario y el resto en alianzas. Sin embargo, el golpe definitivo ocurrió en 2024, cuando el tricolor solo logró retener cinco ayuntamientos: Villa Victoria, Otzolotepec, Teotihuacan, San Antonio de la Isla y Amecameca.

Entre 2025 y 2026, se han registrado al menos doce renuncias relevantes de priistas en el estado, incluyendo seis presidentes municipales, la mayoría de los cuales se han sumado a Morena o al Partido Verde. Esta fuga de cuadros con territorio es el golpe más severo que ha recibido el PRI mexiquense tras perder también la gubernatura.

Prerrogativas y liderazgos cuestionados

A pesar de su debacle electoral, el PRI sigue siendo la segunda fuerza política que más dinero recibe en el estado, con poco más de 170 millones de pesos, mientras que Morena recibe 350 millones y el PAN 126 millones. Esta situación podría explicar por qué Cristina Ruiz Sandoval permanece al frente del partido en la entidad, con la función de administrar las prerrogativas para el dirigente nacional Alejandro Moreno, ‘Alito’.

Con este liderazgo dual, el partido parece más cerca de la extinción que de la resurrección. La dirigencia estatal se ha encargado de acabar con los liderazgos que alguna vez hicieron brillar al PRI, y hoy muchos de sus exdirigentes lucen orgullosos chalecos de otros colores.

Éxodo de figuras clave

Alejandra Del Moral, la ‘candidata valiente’, no solo renunció al PRI y se adhirió a Morena, sino que se posicionó estratégicamente en el gabinete federal dentro de la Secretaría de Relaciones Exteriores y ahora se le identifica en el Estado de México con la corriente que encabeza Higinio Martínez.

Otra líder que ya observa desde lejos los toros priistas es Ana Lilia Herrera, quien dejó de manera abrupta la dirigencia que asumió sin reparo Cristina Ruiz. Quienes saben, dicen que ‘Alito’ le jugó chueco y Ruiz Sandoval no se diga. Movimiento Ciudadano es su nueva casa y desde ahí podría encabezar la cruzada y volver por sus fueros.

Mientras tanto, Ricardo Aguilar Castillo lanzó hace unos meses un posicionamiento crítico desde dentro del partido. Aunque se definió todavía como priista y advirtió sobre la crisis de conducción en el PRI, su llamado fue a reconstruir la oposición y reorganizar el partido desde dentro, aunque después de eso ya ha habido guiños con Morena y Movimiento Ciudadano.

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