Salario mínimo en Cuba apenas alcanza para un cartón de huevos, denuncian ciudadanos ante Díaz-Canel

El reciente aumento del salario mínimo en el sector presupuestado cubano, que pasó de 2,100 a 3,210 pesos mensuales, fue presentado por el gobernante Miguel Díaz-Canel como una muestra de que las reformas económicas del régimen «protegen a las personas que están en situación más difícil». Sin embargo, la respuesta de la ciudadanía en redes sociales refleja una realidad muy distinta, donde el poder adquisitivo sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas.

Diversos cubanos expresaron su descontento a través de comentarios en Facebook, donde en lugar de enfocarse en el porcentaje del incremento salarial, optaron por detallar los precios actuales de productos de primera necesidad. Estos testimonios ofrecen una radiografía del costo de vida en la isla, marcado por una inflación descontrolada, escasez y la constante devaluación del peso cubano.

Precios que superan al salario

Uno de los productos más mencionados fue el aceite vegetal, cuyo precio por botella oscila entre 1,600 y 2,300 pesos, dependiendo del lugar de compra. «Con ese aumento solo compro un pomo de aceite», comentó un usuario, mientras que otros señalaron que un envase de 900 mililitros cuesta alrededor de 1,600 pesos y que algunos han llegado a pagar hasta 2,300 pesos.

Los huevos se convirtieron en otro símbolo de la pérdida del poder adquisitivo. Según los testimonios, un cartón de huevos cuesta entre 2,500 y 3,500 pesos, y el huevo suelto puede alcanzar los 100 o 120 pesos. «El aumento da para un cartón de huevos», ironizó un lector, mientras que otro afirmó que «no les alcanza ni para mal comer tres días».

El pollo tampoco escapa a la escalada de precios. Un paquete de diez libras cuesta entre 5,400 y 6,600 pesos, superando ampliamente el nuevo salario mínimo. Otros indicaron que un paquete de cinco muslos ronda los 2,700 o 3,000 pesos, y que la libra de pollo puede venderse a 650 pesos. Un jubilado aseguró tener que ahorrar durante tres meses para reunir el dinero necesario para comprar un paquete de pollo.

El arroz, alimento básico en la dieta cubana, también fue mencionado. Su precio se sitúa entre 330 y 350 pesos la libra, mientras que paquetes de un kilogramo ya se venden entre 760 y 800 pesos, dependiendo del tipo de presentación y del mercado.

Otros gastos y dificultades de acceso

La lista de productos imprescindibles incluye la leche en polvo, cuyo kilogramo cuesta entre 3,000 y 4,000 pesos; el pan, que ronda los 250 pesos la libra; el azúcar, con precios que oscilan entre 400 y 1,100 pesos; y el carbón para cocinar, cuyo saco cuesta alrededor de 3,000 pesos.

Los gastos no se limitan a la alimentación. Varios lectores denunciaron que una bala de gas pasó de costar 180 a 350 pesos, y que conseguirla por vías alternativas puede representar un desembolso cercano a 30 dólares. Los medicamentos también fueron señalados como una preocupación, con usuarios que pagan varios cientos de pesos por un simple blíster de tabletas.

Además de los precios, el acceso al dinero en efectivo representa un problema. Una lectora explicó que en Santiago de Cuba, quienes cobran mediante tarjeta bancaria muchas veces deben entregar entre el 40 y el 50 % de su salario a intermediarios para conseguir efectivo. Otros denunciaron retrasos en los pagos, falta de cobertura para utilizar Transfermóvil y dificultades para realizar compras mediante transferencias electrónicas.

Críticas a la estrategia económica

Las críticas también apuntaron a la estrategia económica del régimen. «Lo que tienen que aumentar es la producción», escribió un usuario, quien reclamó más incentivos para la agricultura, la ganadería y la producción de alimentos. Otros coincidieron en que subir salarios sin incrementar la oferta de bienes solo alimentará la inflación, como ocurrió tras la Tarea Ordenamiento. «No recuerdan lo que pasó cuando subieron los salarios. La moneda perdió más valor y se disparó el dólar», señaló una lectora.

Actualmente, el salario mínimo aprobado para el sector presupuestado equivale a unos 4.6 dólares mensuales, tomando como referencia el mercado informal de divisas, donde el dólar se mueve alrededor de los 690 pesos. La nueva escala salarial publicada por el ministerio de Trabajo establece incrementos para los 32 grupos ocupacionales del sector presupuestado. El Grupo I pasó de 2,100 a 3,210 pesos, mientras el Grupo XXXII aumentó de 9,510 a 14,535 pesos. La medida beneficia a más de un millón de trabajadores y supone un costo superior a los 42,000 millones de pesos para el presupuesto estatal.

Sin embargo, para muchos cubanos el debate no gira alrededor del porcentaje de aumento ni de las nuevas escalas salariales. «¿Qué se puede comprar con una pensión?», preguntó un lector. Otro respondió con una propuesta dirigida a los dirigentes del país: «Pónganlos a vivir con un salario igual y sin ningún beneficio».

Las decenas de comentarios publicados en la página de Facebook de CiberCuba dejan una idea común: más allá de las cifras oficiales, los cubanos miden el impacto del aumento salarial frente al precio de un cartón de huevos, una botella de aceite o un paquete de pollo. Y, a juzgar por sus respuestas, consideran que la distancia entre el salario y el costo real de la vida sigue siendo demasiado grande.

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