El pan de masa madre se ha posicionado como una opción distinta al pan convencional debido a su proceso de fermentación natural, el cual puede influir en la digestión, la absorción de minerales y el control de la glucosa. A pesar de sus ventajas potenciales, especialistas advierten que este alimento no es apto para todos los consumidores.
El doctor Ulysses Wu, especialista en enfermedades infecciosas de Hartford HealthCare en Connecticut, detalló que la clave de este producto reside en su preparación. Durante la fermentación, las levaduras y bacterias naturales transforman los componentes de la harina, lo que permite una descomposición parcial del gluten y una reducción del ácido fítico, sustancia que suele obstaculizar la absorción de calcio, zinc y hierro.
“Para muchas personas, esto hace que el pan de masa madre sea más fácil de digerir”
No obstante, Wu aclaró que el proceso no elimina el gluten por completo, por lo que las personas con enfermedad celíaca deben evitar las versiones hechas con trigo.
Impacto en los niveles de azúcar y saciedad
Un punto relevante es la capacidad de este pan para modificar el índice glucémico. Según el médico, la fermentación puede lograr que el azúcar en la sangre aumente de forma más lenta en comparación con el pan blanco tradicional, lo que podría beneficiar a quienes buscan estabilidad en su glucosa. Sin embargo, esto depende de la cantidad ingerida, el tipo de harina y el tiempo de fermentación, por lo que las personas con diabetes deben vigilar sus porciones.
Asimismo, se ha observado que este tipo de pan puede generar una sensación de saciedad más duradera. Los cambios químicos en la digestión de los carbohidratos podrían ayudar a reducir la necesidad de comer entre comidas, aunque el especialista subrayó que el pan de masa madre no es un remedio para perder peso por sí solo.
Diferencias con el pan blanco y recomendaciones
Las nutricionistas Luciana Soares y Roxana Ehsani indicaron que, si bien es una alternativa interesante para una dieta balanceada, la calidad del producto es determinante. Señalaron que el pan blanco de harina refinada suele causar picos de glucosa más rápidos, pero advirtieron que no todos los panes de masa madre son iguales; los que utilizan harinas integrales ofrecen mayor contenido de fibra y nutrientes.
Finalmente, se enfatizó que este alimento no debe considerarse un probiótico automático, ya que el calor del horno suele eliminar los microorganismos. Los expertos concluyeron que la clave está en elegir productos de calidad y consultar a un profesional de la salud, especialmente para quienes tienen sensibilidad al gluten o problemas metabólicos.