En el centro de Conil de la Frontera, Cádiz, el establecimiento conocido como La Tabernita de Conil continúa su actividad, preservando una larga historia que se remonta a 1919, según consta en una fotografía en blanco y negro de la Plaza de España de la época. Ana Moreno Brenes y Juan Jesús Rosado Rodríguez son los actuales responsables del negocio desde finales de 2019.
Historia y legado familiar
Ana Moreno proviene de la familia que ha sido propietaria del local durante generaciones, con su vivienda familiar situada justo al lado. A lo largo del tiempo, el espacio ha tenido distintos usos, incluyendo una etapa como tienda de cerámica, y ha sido conocido bajo otros nombres como Bar de Fermín o La Gigantilla. Ana ha intentado contactar al autor del libro ‘Manteca Colorá’, Montero Glez, para investigar si se trata del mismo sitio mencionado en la obra.
Ambiente y oferta gastronómica
El local es de dimensiones reducidas, con una barra y una terraza exterior. Su pequeña cocina condiciona una amplia oferta de platos fríos, que incluye productos típicos de la zona como mojama, huevas de maruca y banderillas. Entre los más solicitados están los chicharrones especiales y la cecina. Los productos ibéricos, como la paletilla de jamón, son suministrados por la firma Hermanos Cárdenas, propietaria del Mesón Cumbres Mayores en Cádiz.
La carta también incluye montaditos, destacando el ‘Tabernita’ con chicharrón de Cádiz, jamón cortado a cuchillo y pimientos asados, y el ‘Pepito’, un filete cocinado en un sofrito con fino jerezano. El pan es elaborado especialmente para ellos por el Horno Nuestra Señora de Fátima de Conil. La bebida ofrece cerveza, vermú, vinos y copas.
La gerente explica que, aunque se han realizado cambios necesarios, la historia del lugar sigue presente no solo en fotografías antiguas que decoran el local, sino también en sus techos y muros.