La Cámara de Diputados de la Nación otorgó media sanción, de manera unánime, a un proyecto de ley que busca recortar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) para los derivados de la mandioca. La iniciativa, impulsada por los diputados Oscar Herrera Ahuad y Yamila Ruiz, propone bajar la carga impositiva del 21% al 10,5% para la fécula, la harina y otros productos procesados de este cultivo, con el fin de igualar su situación con la de la harina de trigo.
La votación alcanzó un respaldo total de 231 votos a favor, sin registrarse votos en contra ni abstenciones. Tras este avance en la cámara baja, el proyecto deberá ser enviado al Senado para su tratamiento final y su posible conversión en ley. Esta medida pretende beneficiar tanto a la economía regional del Nordeste Argentino (NEA) como al bolsillo de los consumidores con restricciones alimentarias.
Impacto en la economía regional y la producción
El proyecto tiene como objetivo central fortalecer a una cadena productiva que involucra a más de 10,000 productores y cerca de 15 cooperativas, principalmente en la provincia de Misiones. Al reducir el impuesto, se busca mejorar la competitividad de los productos procesados de mandioca, que actualmente enfrentan una desventaja frente al trigo debido a la diferencia de alícuotas.
Oscar Herrera Ahuad, presidente del bloque Argentina Federal, señaló que la propuesta busca generar una mayor igualdad de condiciones. El legislador explicó que existe una distorsión fiscal, ya que la mandioca paga el 10,5% cuando se vende como hortaliza, pero el impuesto sube al 21% una vez que se industrializa en harina o fécula.
Alivio para consumidores celíacos
Otro de los pilares de la iniciativa es el beneficio para las personas con celiaquía o intolerancia al gluten. La diputada Yamila Ruiz destacó que la actual estructura tributaria genera una «inequidad tributaria que afecta tanto a la producción como al consumidor».
La diferencia de costos es drástica: Herrera Ahuad comparó que, mientras un kilo de pan común oscila entre los $3,000 y $4,000, un kilo de pan sin TACC puede alcanzar entre $19,000 y $32,000. Ante esta situación, el exgobernador advirtió:
«Hoy tributan entre el 150% y el 400% sus alimentos en comparación con aquellos que consumimos productos que contienen gluten»
La propuesta busca que el acceso a alimentos libres de gluten no sea un privilegio económico, sino que se equipare al costo de los productos tradicionales, corrigiendo una brecha que afecta la salud y la economía de miles de familias.