Una reciente encuesta de Massive Caller para la Presidencia Municipal de Parral en 2027 revela un escenario político complejo, donde Morena lidera con 33.3 por ciento de preferencias partidistas, seguido por el PAN con 19.5, el PRI con 16.7 y Movimiento Ciudadano con 15.9 por ciento. A pesar de la ventaja numérica del partido guinda, el panorama podría cambiar si PAN y PRI forman una alianza, cuya suma alcanzaría el 36.2 por ciento, colocándolos por encima de Morena en intención de voto.
Alianza o fragmentación: el papel decisivo de MC
Movimiento Ciudadano, con su 15.9 por ciento, emerge como el actor bisagra en esta contienda. Aunque insuficiente para ganar por sí solo, su voto podría inclinar la balanza dependiendo de su alineamiento estratégico. La paradoja es que, pese a su peso electoral, la encuesta no registra ningún candidato visible de MC, lo que cuestiona su capacidad para capitalizar ese respaldo.
En el PAN, Salvador Calderón lidera las preferencias internas con 41.8 por ciento, pero enfrenta un rechazo del 66 por ciento entre los electores parralenses si busca la reelección, lo que lo sitúa en una posición de fortaleza interna pero debilidad externa. Por su parte, en el PRI, el diputado local y presidente del Congreso del Estado, Memo Ramírez, encabeza las aspiraciones con 35.1 por ciento de apoyo interno, aunque su partido apenas suma 16.7 por ciento de preferencia general, lo que limita su viabilidad sin una coalición.
Liderazgos débiles en Morena
En Morena, Otto Valles lidera las preferencias con 34.5 por ciento, seguido por Vanessa Terrazas (17.6%) y Fernando Duarte (11.3%), sin que ninguno logre destacar claramente. Esto refleja una falta de liderazgo consolidado a pesar del respaldo partidista, lo que deja al partido sin un rostro definido de cara a 2027.
Así, la encuesta sugiere que el escenario electoral sigue abierto: si PAN y PRI van juntos, parten con ventaja; si compiten divididos, Morena tendría mayor posibilidad de victoria; y si MC logra postular un candidato competitivo, su voto podría ser determinante.
Conflicto interno en el PRI parralense
En otro frente, la dirigencia estatal del PRI removió al regidor Loreto Arzola de la coordinación de la fracción edilicia en el Cabildo de Parral por asistir a un evento en Allende en honor a Cruz Pérez Cuéllar, aspirante de Morena a la gubernatura, el mismo día de una sesión de Cabildo. Aunque Arzola argumentó estar fuera de la ciudad, su ausencia fue cuestionada al revelarse que se encontraba en el Valle, a solo 20 minutos de Parral.
Su sustituto, Vicencio Chávez, fue designado por el dirigente estatal Alex Domínguez, pese a que Chávez había enfrentado tensiones previas con la dirigencia al cuestionar decisiones internas, declarar el fin de la alianza PRI-PAN y acercarse al exgobernador César Duarte, lo que generó sanciones internas. Esta designación ha generado contradicciones, ya que Chávez fue quien desobedeció las directrices del partido.
Ruptura en la bancada priista
Tras el nombramiento, las regidoras Teresita Pillado, Micaela Guerrero y Edith Dorado se deslindaron de Chávez y solicitaron ser consideradas independientes, aunque mantienen su militancia y lealtad a la dirigencia estatal. Esto deja a Chávez al frente de una coordinación sin apoyo real, en un escenario que evidencia una fractura interna.
El regidor Loreto Arzola, por su parte, ha guardado silencio, sin respaldar ni condenar la nueva coordinación, una postura que algunos interpretan como un cálculo político para acentuar el aislamiento de Chávez. La situación deja en el aire la pregunta clave: ¿quién realmente comanda la bancada priista en el Cabildo?