En medio del proceso legislativo de la ley miscelánea económica, el ministro de Hacienda Jorge Quiroz ha adquirido un protagonismo que, según análisis políticos, opaca la figura del Presidente José Antonio Kast. La iniciativa, ingresada con suma urgencia al Congreso, ya es referida en los pasillos parlamentarios como el «Plan Quiroz» en lugar de la Ley Kast, evidenciando un desplazamiento de liderazgo.
Discrepancias públicas y desautorización
La desautorización política se ha hecho manifiesta en declaraciones contradictorias. Mientras el Mandatario ensalzaba el megaproyecto en cadena nacional como un hito histórico, el ministro Quiroz relativizó su importancia afirmando que el Gobierno «no se juega su éxito con este proyecto». Esta disonancia narrativa, según observadores, rompe la disciplina del Comité Político y sitúa al Presidente en una posición de irrelevancia estratégica.
La percepción de que Quiroz actúa con una autoridad que excede sus facultades se ve reforzada por su estilo desafiante en entrevistas y por haber elaborado la iniciativa en solitario, sin consultar a otros ministerios sectoriales. Senadores señalan que esta personalización busca restarle propiedad al Jefe de Estado sobre su reforma más importante.
Negociaciones parlamentarias y rol del PDG
Las negociaciones por la ley han incluido al Partido de la Gente (PDG), que negoció con el Gobierno una rebaja del IVA a medicamentos y pañales. El partido de Franco Parisi busca posicionarse como actor «bisagra», aunque su estrategia de anunciar apoyo anticipado, antes de la discusión artículo por artículo, es vista como riesgosa y podría dejarlo en «posición offside».
La oposición considera insuficiente el acuerdo logrado por el PDG, especialmente porque excluye beneficios para las pymes, postergados para una ley futura. Internamente, algunos legisladores admiten que el apoyo fue prematuro y que «el pan se podría quemar antes de entrar al horno».
Obstáculos a candidatura de Bachelet en la ONU
Paralelamente, la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU enfrenta obstáculos internos calificados por excancilleres como «sabotaje». Fuentes cercanas a Cancillería señalan que una «caza de brujas» contra funcionarios que apoyan la postulación tendría su centro de operaciones en el Segundo Piso de La Moneda.
Los dardos apuntan al jefe de asesores Alejandro Irarrázaval y al asesor internacional Eitan Bloch. La maniobra ha generado molestia en círculos diplomáticos y, según un exembajador, cualquier ataque a Bachelet «es un ataque a los dos países más grandes de América Latina», en referencia al apoyo de Brasil y México.
Reunión progresista en Barcelona y visita de magnate a Argentina
En el ámbito internacional, Barcelona fue sede de la IV reunión «En defensa de la democracia», que congregó a líderes progresistas como los presidentes Pedro Sánchez, Claudia Sheinbaum, Luiz Inácio Lula da Silva y el expresidente Gabriel Boric. El foro buscó reorganizar las fuerzas de izquierda frente al ascenso de liderazgos conservadores.
En el extremo opuesto ideológico, el tecnojerarca Peter Thiel, cofundador de PayPal e ideólogo de la ultraderecha tecnológica global, visitó Buenos Aires para reunirse con el presidente Javier Milei. Analistas advierten que Thiel representa una élite que busca modelar instituciones, y su influencia radica en cuánto poder están dispuestos a ceder los Estados a quienes prometen ordenar todo con datos.