El partido Morena ha dado el banderazo de salida a su proceso electoral en Tamaulipas con la publicación de la primera convocatoria para las diputaciones federales de 2027. Este movimiento marca el inicio de una serie de disputas internas que, aunque se centran en el próximo año, buscan definir el tablero político de cara a la renovación de la gubernatura en 2028.
La apertura de este proceso coincide con el cierre del cuarto año de gestión del gobernador Américo Villarreal Anaya, quien realizó un recorrido por 42 municipios para escuchar los informes de los alcaldes. Este despliegue territorial del Ejecutivo estatal se interpreta como una estrategia para reafirmar su presencia en todo el estado antes de que los ayuntamientos entren en la fase de competencia electoral.
Primeros registros y movimientos en el Congreso
En esta etapa inicial, los aspirantes a las curules federales han comenzado a formalizar su interés. Entre los registros destacados se encuentran los de Eduardo Gattás Báez, actual presidente municipal de Victoria; Carlos Peña Ortiz, alcalde de Reynosa; y Armando Martínez Manríquez, titular del ayuntamiento de Altamira. Estos perfiles buscan utilizar la diputación federal como un escalón para mantener su relevancia política en el futuro cercano.
Por otro lado, el diputado federal Carlos Canturosas ha manifestado su intención de no buscar la reelección, lo que deja abierta la posibilidad de una candidatura local para él o para su hermana, la presidenta municipal de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas. Este escenario plantea un posible relevo en la representación federal de la zona fronteriza.
La batalla por las alcaldías y la sucesión estatal
Aunque la convocatoria actual es para el Congreso, la verdadera tensión política se prevé en las próximas etapas, cuando se abran las disputas por las presidencias municipales. Estos cargos son clave debido al control de presupuestos y estructuras territoriales que representan la base para la lucha por la gubernatura en 2028.
En municipios estratégicos, la competencia dentro de Morena ya es evidente:
- Nuevo Laredo: Con un presupuesto de casi 5 mil millones de pesos, la plaza es vital. Se observa una pugna entre los grupos cercanos a la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas y otras figuras locales.
- Reynosa: El grupo liderado por la senadora Maki Ortiz Domínguez mantiene una fuerte presencia, con figuras como Carlos Peña Ortiz en la mira de la política estatal.
- Ciudad Victoria y Tampico: En estas zonas, la fragmentación de perfiles dentro del partido oficialista y la posible división de la oposición podrían alterar los resultados de las próximas contiendas.
El gobernador Villarreal Anaya intentó mitigar las tensiones mediante un llamado a la unidad, señalando que:
«No creemos en el aislamiento, en la confrontación estéril ni en el uso partidista de las necesidades de la gente»
. Sin embargo, la realidad política muestra que las facciones de Morena ya han trasladado la disputa a las redes sociales, donde las acusaciones mutuas son frecuentes, evidenciando un debilitamiento de la cohesión interna ante la ambición por los cargos públicos.